La vida cotidiana y otros cachureos según yo.
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Nota: Todas las fotografías pueden ser ampliadas con un click, de forma de comprender lo que se expone
“SE.ASEN.TRABAJO.DE.GASFITERIA Y.TECHO.EN GENERAL F 256635.JULIO.”
Hace una semana advertí que a dos cuadras de mi casa, ya no funcionaba un negocio, aparentemente había cerrado para siempre.
Allí se vendían abarrotes, helados, bebidas y artículos pequeños para el hogar. Sin embargo, se caracterizaba por tener muchas máquinas de juego en su interior. Las mismas máquinas que en la zona generaron polémica tiempo atrás por no definirse si son juegos de azar o de destreza. Frente a este local, un kiosco muy cotizado en el sector, el clásico vendedor de diarios y revistas, además de cigarrillos.
Entre una pared del negocio y este kiosco, cuelgan algunos cables, y agarrado de uno de ellos, existe un letrero pequeño que lleva mucho tiempo ahí. Hasta hace un par de días estaba colgando muy alto, y nunca me atreví a tomarle una fotografía, ya que siempre esta esquina esta poblada de amigos reunidos en torno al kiosco, que por cierto cierra muy tarde en la noche. No tenía ningún interés en incomodar a los parroquianos y menos si entre ellos se encuentra el trabajador promocionado por el aviso.
Así las cosas, una semana antes del terremoto, como una coincidencia inexplicable, el negocio del primer piso cerró sus puertas. Ahora se puede apreciar el segundo piso en pésimas condiciones, preparado para una inminente demolición. En esas condiciones, los cables allí existentes cedieron, el aviso del gasfiter quedó colgando a la altura de mi pecho y sin quererlo se dispuso a ser fotografiado, quizás a horas de desaparecer junto con el edificio. No pudo escribirse bien, pero tampoco quiso desaparecer, pero así como la señora del negocio tomó una buena decisión y se fue, el gasfiter tal vez no sabe que su aviso no estará más ahí.
Quería escribir algo sobre las impactantes imágenes que todos hemos visto por televisión. Pero no quería escribir sobre las carreteras partidas como galletas, tampoco sobre las casas en el suelo. No me animaría a hablar sobre la gente que no tenía nada y que aun así lo perdió todo. No tengo palabras para referirme al constante aumento en la cantidad de víctimas fatales.
Sólo me atrevo a decir algo acerca de los saqueos: ahora es cuando me avergüenzo de ser Chileno. Lo siento.
Bueno, no hay mucho que decir, podría acotar que estas fotos están tomadas en el supermercado Santa Isabel de Av. Pedro Montt, en Valparaíso. Donde dice “Lasana”, debe decir “Lasaña”, ya que esa es la promoción que anuncia el letrero. Donde dice Atun “Vams Camp”, aparece mi mano sosteniendo un tarrito de esa promoción donde claramente se ve que la marca es “Vam Camps”. Por último, en el sector donde se encuentran los lácteos, está lleno de “yoghurt”, eso al menos según los productos que ahí pude observar, aunque claramente se puede escribir de diferentes formas, no vi donde dijera “yogurt”. Pero se ve raro, los envases le agregan una “H”.
Y vi el festival. Estuve pegando frente a la pantalla mirando el tempranero show de Américo y tengo algunas cosas que apuntar. En la conferencia de prensa que dio el cantante, posterior a su presentación, él insinuó que pretendía ahora proyectar su carrera internacionalmente. Y es eso justamente el eje de lo que quiero decir sobre él. El show de Américo fue simplemente brillante. Cómo se nota lo asesorado que está. Me parece que se cambió dos veces de vestuario y su orquesta lo hizo una vez. Creo, no estoy seguro. Tanto él como su banda se veían sencillamente impecables. No soy yo el más indicado para cuestionar el uso del pelo largo, sin embargo ninguno de sus músicos lo usaba. Todos estaban perfectamente presentados, vestidos como el artista, formales pero sin corbata. Los músicos se movían sutilmente al ritmo de las canciones, no hacían alardes físicos ni instrumentales, salvo el bajista que, aunque apareció muy poco en pantalla, se notaba bastante inquieto en la ejecución de su instrumento, dejando ver el excelente nivel de la banda. Hasta el emplazamiento de ésta en el escenario fue ordenado. Todo parecía estar perfectamente cuidado en sus detalles y dispuesto para el lucimiento de la estrella, quien tampoco hizo piruetas, sólo bailes suaves. Américo hizo uso de toda la superficie del escenario, sin correr como loco ni gritar como si fuera su última actuación. Concentradísimo en su interpretación, creo que le escuché desafinar una o dos veces y casi ni se notó. En términos simples, anoche vi un show que podría haber estado aconteciendo sin ningún problema en cualquier escenario de Miami o Mexico. Completamente a la altura, incluso mucho mejor que varios que desde el norte de América nos traen a Chile. Da gusto oír hablar a este chileno sencillo y de humilde origen como todos ya sabemos. Se agradece que no hable como futbolista, como sí lo hace Leo Rey. Américo “habla de corrido” como decía Bonvallet, sin la clásica “e” prolongada que muchos usamos mientras pensamos que decir. Un chileno que habla bien, que habla lo justo, que es agradecido, que sin parafernalia en el escenario, es decir, sin bailarinas ni fuegos artificiales ni artilugios externos, es capaz de mostrar un show sólido, que muy pocos chilenos de su generación pueden hacer, sobre todo en la Quinta Vergara. Con repertorio conocido, cuando cantó el tema de Marc Anthony, inmediatamente lo mencionó y lo reconoció como su ídolo. Sin entrar al terreno de la comparación profunda, tiene más fuerza en la voz y un registro más amplio que el líder del grupo La Noche. Américo se merece lo que le tocó vivir, me sorprendió el show, no así las antorchas y gaviotas, eso se lo dan a cualquiera. Pero vimos una presentación cuidada en todos los aspectos, como sabiendo que están siendo observados en otras partes del mundo. Lo felicito, también a su banda y a sus asesores, el éxito de una carrera internacional esta asegurado, no porque lo diga yo o porque lo quiera él, sino porque tienen claro como hacer las cosas, y cuando las cosas se hacen bien, lo que viene no son sorpresas, son resultados.
P.S. ¿Cuantos miles de dólares se le pagaron a “Tito El Bambino” por venir a mover la boca, a conversar, a pedir trofeos y a desafinar, la misma noche en que Américo se subió al escenario a dejarnos a todos con la boca abierta? No amerita mayores comentarios.
En un condominio más o menos acomodado hay varias torres con muchos departamentos. En el patio central está la piscina, que en realidad son dos, una pequeña para los niños y otra más amplia para el resto. Desde mi toalla, en el pasto, pude ver este letrero. No podía distinguir que decía, supuse que eran indicaciones. Casi como intuyendo que algo me sorprendería, me acerqué a él con la cámara en la mano. Al comienzo lo leí entero y no advertí nada extraño, pero luego lo repasé y noté un par de cosas. En la parte que dice “Todo menor de edad (10 años) , debe estar estrictamente acompañado de por un adulto”, hay dos detalles. El más notorio es el da las dos preposiciones juntas, “de” y “por”. Cada una por sí sola podría haber sido útil para entender la idea, pero usar ambas, no tiene ningún sentido, está mal escrito. Leyendo esta frase entiendo que es casi obligatorio que los niños menores de 10 años deben ingresar al recinto de la piscina con un adulto. Y digo “obligatorio” pues se usa la frase “estrictamente acompañado”. A pesar de que entiendo la idea, eso está mal escrito, a no ser que la administración quiera enseñarle a los padres a acompañar a los niños “estrictamente”. Eso es tema únicamente de los padres, ellos resuelven si son estrictos o no con sus hijos. Se me ocurre que quisieron decir que era “estrictamente” necesario que los niños fueran acompañados por un adulto, ahí podría haberse confundido quien redactó ese texto. En la línea siguiente dice “Los padres y/o adultos es responsable de los niños al interior de la piscina”. Acá está clarísimo, las palabras “padres” y “adultos” están escritas notoriamente en plural, por lo tanto la advertencia del letrero debe ser que “son responsables” y no en singular como allí aparece. Son pequeños detalles de redacción pero que se agrandan enormemente cuando uno mira el entorno y cree que eso lo escribió alguien que no vive ahí.
Hace tiempo, en una revista vi una imagen de un letrero que decía “Strawberry Fields”. En efecto se trataba de la identificacion de aquel sitio que vio crecer a mi amigo personal John Lennon. Era un aviso pequeño pegado en uno de sus muros, cerca de la entrada. Yo nunca he estado ahí, si estoy equivocado, por favor acepto correcciones, al menos es lo que recuerdo. También recuerdo que bajo el nombre escrito en lo que parece ser una placa metálica, se podía leer claramente la palabra “forever”, escrita con tiza o algo así por algún turista o fanático de los Beatles. Ese complemento informal al nombre del sitio, transforma el lugar físico en el título de la canción de Lennon. La suspicacia o el ingenio siempre ha sido parte de nuestra cultura, y no me sorprendería que pudiera ser chileno quien rayo ese letrero en Liverpool. Por lo menos acá en Valparaíso tenemos un ejemplo que me pareció simpático. Me imagino a un par de amigos vestidos de jeans y afirmados entre sí, caminando sin rumbo conocido a altas horas de la madrugada, rememorando buenos carretes y buena música. Quizás en ese momento, uno de ellos vio parte del apellido de su ídolo musical y creyó pertinente completar con las letras que faltan el nombre del vocalista y líder de The Doors. No sé quien fue el señor Morris. Pero sí sé quien fue Jim Morrison. Es más fácil recordar así la calle, tal vez eso debió pensar el rockero con el plumón en la mano.
Ya hace algunos días comenzó la transmisión del programa “La Movida” de Canal 13. Actualmente y desde hace 10 años, es el programa satélite oficial acerca del Festival. Todas la querellas por injurias, los embarazos, las modelos y los futbolistas pasan a segundo o tercer plano mientras este programa se dedica 110 % al Festival de Viña. Otra farándula.
Así Canal 13 se ha esmerado en recordarme que este programa se viene realizando hace 10 años, el mismo tiempo que la estación ha estado a cargo de las transmisiones del Festival, últimamente junto a TVN eso sí.
Una característica que había tenido este programa durante muchos años, era la cuota de humor irreverente y a veces hasta irrespetuoso que protagonizaba el actor Daniel Alcaíno, en el papel de Yerko Puchento. Ahora, en que cada cosa que se hace en televisión se vincula al bicentenario de Chile, en La Movida han resucitado al noventero personaje Peter Veneno, a cargo del mismo actor. Esa recientemente asumida parodia a Iván Zamorano, fue durante mucho tiempo motivo de risas en nuestra televisión, en algunos programas semanales y en esporádicas apariciones.
Lo he visto esta semana en el programa, pero no le he puesto mucha atención, la verdad no me provoca tanta risa. Pero este día Domingo en una edición especial de La Movida, aparece vestido como mezclando a Gonzalo Cáceres y al vocalista de Ráfaga, con una gran estrella de David colgada al pecho y de impecable blanco. Muy lejos está esa imagen de aquel transpirado futbolista de voz agitada y acento español vestido con la camiseta de nuestra selección nacional de fútbol.
Apreció como conductor de un “Late Show”, acompañado de cuatro bellas muchachas y presentando a sus panelistas o algo así, entre las que estaban Diana Bolocco y la señora de su ícono, María Alberó. Hasta ahí todo parecía algo normal, sin embargo, cuando entran en escena Tonka y Sergio, los conductores de este estelar, el ex futbolista Peter Veneno entra en un estado de ira que lo vuelve irreconocible. Reclamando por un supuesto cambio en las condiciones iniciales respecto a su rol en el programa, trata bastante mal a quienes anteriormente había adulado.
El problema es que se desdobló y, si bien, nunca dejó de ser Veneno, sí gran parte de su libreto le pertenecía claramente a Puchento. El acento era del futbolista, y con palabras propias de su estilo, como en la frase “...en esto quiero ser linfático...”, queriendo evidentemente decir “enfático”, dentro de tantas cosas que decía mirando a la cámara con su rostro desencajado de rabia.
Pero se le salió el Yerko que todos llevamos dentro, y fue evidente que el libreto que recibía en la “muela”*le pertenecía.
Me había preguntado yo en la semana cuánto duraría el éxito de Peter Veneno, apareciendo todos los días al aire y, aparentemente subiendo el rating. Aludiendo ácidamente a Raquel Argandoña, a los sueldos de Tonka y Sergio entre otras cosas, Peter tuvo una pataleta de aquellas, dejando ver esa actitud ambigua que tenía Yerko. Incluso en el generador de caracteres decía “el berrinche de Peter Veneno”, concepto que sin embargo le queda perfecto al bronceado reportero.
Salvo algunas frases o palabras divertidas que realmente me hicieron reír, lo del berrinche y su cobertura de más de 15 minutos al aire, me hicieron recordar la innumerable cantidad de veces que lo ha hecho Felipe Camiroaga (conductor del Festival) en el “Buenos Días a Todos” algo que la misma Tonka debe recordar y que, seguramente debió comparar en silencio.
Alcaíno es un gran actor, pero eso de enojarse y recorrer los estudios o, en este caso, el Hotel Sheraton Miramar, desconectando cables y botando cosas en su minuto de furia, está muy visto. Sobre todo cuando el gran personaje de Peter Veneno se está viendo opacado por su impresionante similitud en contenido con Yerko Puchento. En la forma no se parecen en nada, pero en el fondo, se están mimetizando y es evidente que en canal 13 se dieron cuenta que hacía falta esa irreverencia y audacia que Peter veneno nunca tuvo y que ha tenido que adoptar. No me sorprendería que el personaje del futbolista se agotara en pleno desarrollo del Festival y tuviera que volver el otrora temido Yerko, para no dejar títere con cabeza en este programa.
Y todo esto por el rating, felicito a Daniel, tremendo actor, pero no mezclemos los personajes y seamos más creativos. Supongo que es Jorge Lopez el cerebro a quien debo enviar este mensaje. No importa, es un todo. Eso es lo importante y lo bonito ¿no?, ¡Bum, Bum chicos!
En Valparaíso existen muchas cosas raras en sus calles y construcciones. Muchas de ellas ligadas a su extraña geografía y aleatorias construcciones. Una de esas cosas que son difíciles de entender, es el hecho que algunas de sus calles se denominan “subidas”. Claro, es obvio si no se puede vivir en el puerto sin subir y bajar cerros, gran parte de la población vive en ellos. El tema es que algunas de sus “subidas” también son bajadas, como la Subida Ecuador. En este ejemplo hablamos de subida y bajada vehicular además de la peatonal. Hay otro ejemplo que es sólo peatonal pero que también se denomina subida, en ella se encuentra esta casa, en donde uno puede tocar la puerta en caso de emergencia pero no hacer el “rin-raja”, ya que la idea es no hacer pitanzas para no mantener a la gente ocupada en trivialidades en lugar de ayudar a los demás.