lunes, 20 de octubre de 2008

ESLOGAN ESTRESANTE


Debo agradecer a TVN.
Llevo meses escuchando a Canal 13 y a la red estatal promoviendo el mismo eslogan: “El canal del bicentenario”.
Pero esta confusión que me tenía a mi en una horrible encrucijada ha llegado a su fin. Yo pensé que llegaría al 2010 sin saber que canal de televisión ver, para no defraudar a mi país. Casi me compro otro televisor para ver los dos al mismo tiempo justo el 18 de Septiembre del 2010, y así comprometerme con los canales del Bicentenario.
Estuve a punto de cometer una locura, ya nada tenía sentido. Querían confundirme y lo lograron durante muchos meses.
Pero todo acabó.
TVN hizo el trabajo por mi. Ya dejé a la sicóloga y sus largas sesiones para intentar olvidarme del dilema. Ahora, el canal de “todos”, tiene nuevo eslogan: “TVN, el canal de Chile”.
Por lógica consecuencia (como decía Verdaguer), debo deducir que ahora sólo Canal 13 es el canal del bicentenario. No sé si es bueno o malo o qué es peor, sólo me queda claro que uno es del bicentenario y otro es de Chile.
¿Para qué? Ni idea, me da igual, pero igual agradezco que se aburrieran de copiarse todos los días, todo el día y a cada rato. Matinales, noticieros, teleseries, películas, ya es demasiado. Copiarse el eslogan ya era patético.
Gracias por liberarme de esta angustia.

jueves, 16 de octubre de 2008

PRECIO A CONVENIR


No hay mucho que decir, solo un ya tradicional escarabajo que se encuentra a la venta cerca de mi casa.

La primera foto es de cómo uno lo ve en la calle. La segunda, muestra lo que uno ve si quiere saber su precio, el año del auto o al menos un teléfono de contacto. Lo mejor es que aparece el precio y la posibilidad de transarlo, pero en sus propias palabras (hacer click en la foto para agrandar).

CHILE - ARGENTINA


Cuando la selección chilena de fútbol clasificó al Mundial de España 82, nosotros éramos algo más de once millones de chilenos. La mitad de los que vimos la campaña previa de esa selección y el penal errado de Caszely, están muertos. Ahora somos dieciséis y algo millones de personas en nuestro país y desde el domingo que se estrenó la serie de los 80 en Canal 13, todos saben que Carlitos Humberto falló en la ejecución de un penal que lo marcará por siempre, tal vez, hasta después de su partida de este mundo.
En este minuto en que los ánimos están alterados positivamente por una victoria deportiva y negativamente por un histórico resentimiento en contra de los argentinos, es difícil hacer un análisis del fenómeno que nos inunda.
Hace tres días los medios y los hinchas pensábamos que nuestra selección estaba mal y que había jugado un pésimo partido en contra de su similar de Ecuador, lo cual es rotundamente cierto. Casi los crucificamos, todos.
El portero chileno, Claudio Bravo, pocos minutos después de terminado el encuentro frente a Argentina señaló, con la cabeza muy fría, frente a muchos micrófonos y en medio de un Estadio Nacional aun repleto, caliente y cubierto de rojo, que había que tomar este triunfo con mesura pues hace unos días eran villanos y ahora son héroes. Las palabras no son textuales, pero así, tal como suena es como yo lo entendí.
Es fuerte pero es así. Lamentablemente para Bravo, o para Bielsa, o para mi, la selección juega bien y juega mal. Un día se entienden en la cancha y de pronto, otro día, todo lo contrario. ¿Cuándo será el día en que la selección chilena de fútbol sea un poquito más regular en su rendimiento?
Recuerdo que la roja, en las eliminatorias (siempre se llamaron así, ahora, en actitud positiva se llaman “clasificatorias”) para el mundial de Francia 98, al bigotón Azkargorta lo crucificaron por haber empatado 1 a 1 gracias a un fortuito rodillazo de Javier Margas, con el equipo de Venezuela en la ya nostálgica localidad de Barinas, por aquellos tropicales rincones. Claro, la campaña no estaba siendo buena, pero fuimos muy duros con él.
Apareció la pelada de Acosta, y en el Estadio Nacional, le ganamos a Ecuador en un partido reivindicatorio para nuestro orgullo. Nelson Bonifacio era héroe nacional. También se perdieron partidos bajo su dirección, pero nos llevó al mundial, por diferencia de goles con Perú, y eso bastó para olvidar detalles pequeños. Sería todo.
Han pasado diez años de eso y no hemos vuelto a un mundial, ni con Garcés ni con Olmos ni con Acosta de nuevo.
De los que quedamos de esos once millones que vimos el mundial de España, ¿alguien recuerda la campaña eliminatoria de Chile?
No la recuerdo en detalles de números y no voy a investigar para aburrir con más datos, sólo puedo decir, por ejemplo, que el “gato” Osben era un arquero increíble. Si Garrido llegaba a línea de fondo y centraba a ras de piso hacia atrás, al centro del área, eso era gol de Caszely fijo, sin lugar a dudas. Menciono esto como recuerdos que tengo de esa selección del guatón Santibañez (Q.E.P.D.). Se me olvidaba que al Pato Yañez había que pararlo fracturándole las piernas, de lo contrario se podía mandar un carrerón como ese que todavía aparece en televisión, cuando le convierte el gol del triunfo a Paraguay, allá mismo, en el Defensores del Chaco.
Esa selección, fue despedida en su viaje a España, como un grupo de héroes de una campaña eliminatoria en la que terminaron invictos, es decir, sin perder ningún partido. Hay que decir, eso sí, que en ese tiempo no jugaban “todos contra todos”, como es hoy. Los equipos se eliminaban por grupos. Sin embargo, había encuentros de local y de visita y la roja (que no se llamaba así), no perdió nunca. Así llegamos a ese mundial (no fuimos a otro si no hasta el de Francia 98). Todos vimos partidos en la escuela, tal como lo mostró la serie, con profesor incluido.
Pero esa selección del 82 fue otra en Europa.
Hicimos un verdadero papelón en España 82. Hubo goles chilenos, Moscoso y Letelier hicieron lo suyo, por nombrar un par. Pero el arquero no volaba como antes, nunca supe por qué Carlos Rivas no viajó, creo que estaba enfermo. Tal vez Yañez debió hacer algo meritorio como para que después de ese invierno chileno, lo contrataran para jugar en el mismo país. La gloria de un ya experimentado Caszely no llegó, al contrario, se quedó en esa camiseta con el número 13 mirando el suelo después de patear ese penal que, a estas alturas, es ya un mito urbano.
¿Esperábamos eso de nuestra selección? No creo. No sé si esa paupérrima campaña mundialista estaba en los planes de alguien. Pero si a Chile no le ganaba nadie.
Eso fue lo más cercano a una campaña eliminatoria o clasificatoria regular.
Yo personalmente prefiero que Chile no sea un equipo imbatible si eso va significar que estaremos en un mundial y cumpliremos un rol digno por decir lo menos. Para qué pretender que le ganaremos a todos si después vamos a llegar a Sudáfrica a darle pases a los rivales, a defender empates y, pero aun, a jugar con la calculadora esperando que la selección de Trinidad y Tobago le gane 6 – 0 a Alemania para ver si pasamos a la segunda fase.
Nos alegra ganarle a Argentina, es verdad, es un momento histórico futbolísticamente hablando, pero creo que la situación es simple: hay que asegurar los partidos que son ganables y los que no, bueno, perderlos lisa y llanamente. Es nuestra realidad y espero que no la olvidemos. Es mejor ilusionarse con el mundial cuando ha costado mucho llegar a él, que pensar que les ganamos a todos y que en Sudáfrica 2010 pasaremos por arriba de cualquier plantel.
En 1982 el golpe fue fuerte. Como dice Cortéz: “...cuanto más alto volamos Mariana... nos duele más la caída...”
Chile volverá a perder y es bueno que así sea, no somos los mejores del mundo, sólo tenemos que llegar al mundial y ojalá sin contar los goles de otros, si no que con los nuestros y nada más. De ahí en adelante lo que pase en el mundial, será nada más que la consecuencia de un proceso bastante irregular. O sea, lo prefiero así, de otro modo, si nuestra selección va a tener un cometido constante, ideal sería que nunca perdiéramos.
Dije “ideal sería”. Dejémoslo así.
Espero que no pasemos el verano 2009 enrostrándole a los veraneantes argentinos lo que ocurrió el mes de octubre de 2008. Esa no es la actitud.
Pero igual les ganamos.

lunes, 13 de octubre de 2008

LA SERIE Y LA GOMA


No estuvo fome, no fue un capítulo excepcional. Sólo fue el estreno de la sobre anunciada serie en Canal 13: Los 80.
No se puede esperar más de los dos primeros años de esta década. Los problemas en la economía nacional y el mundial de fútbol de España.
Por un momento pensé que se haría de alguna forma, mención a muchos de los detalles que nos hacen situarnos en esa época. Es decir, pareció inicialmente que se evocarían de golpe la mayoría de los signos que recordamos, sólo en el primer episodio. Luego me di cuenta que hay muchas cosas aun por ver y que se está dosificando la información.
Hasta ahora, y sólo habiendo presenciado una emisión de esta serie, parece estar todo en orden, fome, pero en orden, si es muy parecido a la vida que teníamos.
Si tuviera que mencionar el “logro” del capítulo, tendría que destacar, sin ninguna duda, la participación del compañero de curso con lentes ópticos y con un parche en uno de sus ojos. Yo nunca use lentes, pero debo haber tenido en cada colegio, un compañero con esas características, callado, sabio, mateo y con lentes de gruesos marcos negros sobre un parche color piel.
Eso es lo mejor que vi este primer día de “Los 80”, según mi humilde memoria.
Espero poder comentar cada capítulo de esta serie y, al mismo tiempo, presentar algún elemento característico de la época, que no haya sido tan recordado.
En este caso, me permito recordar a la inigualable goma de borrar de dos colores: rojo y azul. Esta goma tenía la misión de borrar, por su lado rojo, lo escrito con lápiz grafito o “de mina” y, por su lado azul, lo escrito con lápiz de pasta. Borrar lápiz de mina por el lado rojo era algo efectivo, pero tratar de borrar el lápiz de pasta, con su extremo azul, era un sueño imposible y constituía una forma segura de romper (“hacer tira”) el papel.
Tiempo después, con la aparición del corrector líquido, usar estas gomas de borrar no tenía ningún sentido, por eso, aunque aun me parece verlas a la venta por ahí, no tienen la fama que tuvieron en nuestra niñez – adolescencia. Por eso mi sencillo pero emotivo homenaje.

EL DESCENSOR


Hace unos días pude ver en el matinal del 13, Juntos, a un grupo de rostros del canal que en ese momento, junto al conductor Luis Jara, se encontraban en posición de imitar una escuelita cuyo profesor era el mismísimo Jaime Campusano. Ya había notado yo que este era un espacio en el cual se podían despejar muchas dudas respecto al hablar de los chilenos, a cómo hemos cambiado nuestra manera de expresarnos en el tiempo, pero, al mismo tiempo, cómo hay cosas que no han cambiado y que siguen estando mal dichas o escritas.
La verdad es que este tema siempre ha sido una preocupación para mi, por lo mismo agradezco estas instancias que, aunque sean por televisión, son un aporte.
En esta ocasión me quedó dando vueltas en la cabeza una duda que he tenido hace mucho tiempo.
Uno de los “escolares”, le preguntó pauteadamente al profe Campusano: “ ...Profe, ¿cómo se dice, pásame el atornillador o pásame el destornillador?...”.
Puse atención al televisor para oír que decía al letrado. Entonces el responde asegurando que ambas formas de decirlo están bien, dependiendo de cual sea la función del aparato en cuestión, es decir, Campusano asegura que si yo voy a atornillar, debo decir atornillador y si tengo que destornillar, ahí debo solicitar que me pasen el destornillador.
No he querido revisar en internet – nunca lo hago en estos casos -- , si el profesor tiene razón o no, pero supongo que dice lo correcto. Yo no tengo certeza alguna sobre ese caso, al contrario, me genera una nueva duda que quiero dejar planteada para ver si alguien con argumentos claros y comprobables me la aclara: 
Si en un edificio a la entrada, yo tomo el ascensor para llegar al quinto piso, ¿implica eso que si al regreso quiero llegar desde el quinto piso al primero debo tomar el “descensor”?
¿Alguien sabe el número telefónico del profe Campusano?

El gol del "Mati"

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No sé si alguna vez cuando niño, en algún estadio o por televisión, le pregunté a mi papá si los carabineros que vigilaban a la gente en las galerías del estadio, no podían ver el partido. Una vez el me dijo que no, que la labor de ellos estaba en velar porque la gente se comportara de buena forma, ya sea hacia el espectáculo como entre ellos, y que ese era su trabajo. Yo no comprendía cómo un ser humano podía perderse un partido de fútbol estando prácticamente al interior de la cancha y todo el tiempo de espaldas al juego.
Todos hemos visto el spot comercial de Entel PCS que a rodeado las últimas transmisiones deportivas. Por primera vez veo alguien que piensa en eso, tal vez el 98% de los policías que están cumpliendo ese rol, desearían estar tomándose una cerveza frente aun televisor en lugar de estar dentro de la cancha de espaldas. ¿Cuántos funcionarios de Carabineros piensan lo mismo que el policía del comercial?
Entiendo cómo deben estar imaginándose lo que ocurre en el partido. Lo que no se me ocurre, y eso es el lado fantasioso del spot, es que algún niño grabe en su celular lo que pasa en la cancha y se acerque al uniformado y se lo muestre.
Si alguien ha conocido o tiene información sobre los servicios policiales en general, en los países de América del Sur, entenderá que no es extraño que en el comercial, el personaje de uniforme no se voltee a mirar el tiro libre que convierte el “Mati”.
Tomo como una real señal de acercamiento entre nosotros, este tipo de aventuras publicitarias que nos ayudan a vernos en situaciones tan cotidianas, que a veces ni las notamos.
Me gustó.

TEST DE ESFUERZO


A fines del mes de agosto y en la espera de un nuevo integrante de la familia, la Clínica Reñaca nos sorprendió con este peculiar panel informativo, ubicado en uno de los accesos al ascensor . 
Es cierto que la entrada principal al Clínica no está en el primer nivel del edificio, creo que llega al sexto piso. También es cierto que el servicio de ascensores funciona de manera óptima, como tiene que ser en una institución de salud (al menos una privada).
A pesar de ello no deja de ser novedoso que, entre los servicios que se encuentran en el octavo piso, de los cuales sólo algunos me son conocidos, se realicen los electrocardiogramas y los test de esfuerzos.
Técnicamente no es importante, pero asociar la imagen del “Test de esfuerzo” a un octavo piso suena hasta cansador.

viernes, 3 de octubre de 2008

LIBROS COMPLETOS


Bueno, no hay mucho que decir sobre este letrero, salvo que está ubicado en la calle Las Heras entre Pedro Montt e Independencia. En este pequeño pero completo bazar de una joven pareja, el valor de las fotocopias es de $20.- (veinte pesos). Lo impresionante del caso es que nadie se haya percatado de la oferta que tienen a vista de todos. A pesar de no ser lector, me llama mucho la atención y quizás uno de estos días iré a preguntar cual es la variedad de libros que tienen, pues si los están vendiendo a $ 15.- (quince pesos) y más encima están completos, es decir, sin hojas menos, todos deberíamos aprovechar.

Le cuento a todo el que quiera saber, los libros completos están más baratos que las fotocopias.

Me pregunto si venderán libros “italianos”.